Carta de Elvis Costello explicando porqué no toca en Israel:

 


 

It Is After Considerable Contemplation....

 

Ha sido después de meditarlo mucho como he llegado recientemente a la decisión de que debo cancelar las dos actuaciones previstas en Israel para el 30 de junio y el 1 de julio.


Uno vive con la esperanza de la música sea más que un ruido que solo llena el tiempo vacío, sea con la intención de alegrar o de hacer llorar.


Luego hay ocasiones en que simplemente el hecho de que tu nombre se añada a un calendario de conciertos se puede interpretar como un acto político que resuena más que todo lo que se pueda cantar en esa actuación y del que se puede deducir que a una persona no le importa el sufrimiento de los inocentes.


Debo creer que entre el público de esos conciertos se encontrarían muchas personas que cuestionan las políticas de su gobierno sobre asentamientos y que condenan las condiciones de intimidación, humillación o cosas mucho peores con que se castiga a civiles palestinos en nombre de la seguridad nacional.


Al mismo tiempo soy muy consciente de lo sensible de estos temas después de tantos despreciables actos de violencia perpetrados en nombre de la liberación.


A algunos les parecerá que todo esto no se puede conocer sin experimentarlo en persona, pero si estos temas son verdaderamente demasiado complejos y serios para abordarlos en un concierto, resulta también bastante imposible limitarse a mirar para otro lado.


Presento mis más sinceras disculpas por la decepción que puedan sufrir quienes compraron las entradas anticipadamente, así como a los organizadores.


Mi agradecimiento también a los miembros de la prensa israelí con quienes he mantenido conversaciones de lo más gratificantes e iluminadoras. Puede que para ellos estos diálogos fueran solo una pérdida de tiempo, pero para mí tuvieron un gran valor y me ayudaron a comprender el ambiente cultural.


Espero que se pueda comprender que no estoy tomando esta decisión a la ligera ni la he tomado para poder colocarme bajo una pancarta. Tampoco se trata de que me vea a mí mismo en posesión de una verdad única y eterna.


Es una cuestión de instinto y de conciencia.


Ha sido necesario eliminar las falsedades de la propaganda, el doble juego y el lenguaje histérico de la política, la vanidad y la pretensión de ser superiores moralmente de los comunicados públicos y de la presunción para poder escudriñar finalmente mis propios pensamientos encontrados.


Uno debe al menos considerar cualquier argumento racional que se presente antes que rendirse a la atracción de medios más desesperados.


A veces un silencio en la música es mejor que contribuir a la electricidad estática y acabar de ese modo con ella.


No puedo imaginar que se me vuelva a invitar a actuar en Israel, lo cual lamento, pero puedo imaginar un tiempo mejor en el que no tendría que escribir esto.


Con esperanzas de paz y entendimiento.


Elvis Costello

 

It Is After Considerable Contemplation....


It is after considerable contemplation that I have lately arrived at the decision that I must withdraw from the two performances scheduled in Israel on the 30th of June and the 1st of July.

One lives in hope that music is more than mere noise, filling up idle time, whether intending to elate or lament.

Then there are occasions when merely having your name added to a concert schedule may be interpreted as a political act that resonates more than anything that might be sung and it may be assumed that one has no mind for the suffering of the innocent.

I must believe that the audience for the coming concerts would have contained many people who question the policies of their government on settlement and deplore conditions that visit intimidation, humiliation or much worse on Palestinian civilians in the name of national security.

I am also keenly aware of the sensitivity of these themes in the wake of so many despicable acts of violence perpetrated in the name of liberation.

Some will regard all of this an unknowable without personal experience but if these subjects are actually too grave and complex to be addressed in a concert, then it is also quite impossible to simply look the other way.

I offer my sincere apologies for any disappointment to the advance ticket holders as well as to the organizers.

My thanks also go to the members of the Israeli media with whom I had most rewarding and illuminating conversations. They may regard these exchanges as a waste of their time but they were of great value and help to me in gaining an appreciation of the cultural scene.

I hope it is possible to understand that I am not taking this decision lightly or so I may stand beneath any banner, nor is it one in which I imagine myself to possess any unique or eternal truth.

It is a matter of instinct and conscience.

It has been necessary to dial out the falsehoods of propaganda, the double game and hysterical language of politics, the vanity and self-righteousness of public communiqués from cranks in order to eventually sift through my own conflicted thoughts.

I have come to the following conclusions.

One must at least consider any rational argument that comes before the appeal of more desperate means.

Sometimes a silence in music is better than adding to the static and so an end to it.

I cannot imagine receiving another invitation to perform in Israel, which is a matter of regret but I can imagine a better time when I would not be writing this.

With the hope for peace and understanding. Elvis Costello

 




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