La convocatoria de un boicot Cultural y Académico a Israel se extiende por el mundo seguida por numerosas Universidades e Instituciones, por intelectuales y artistas que piden el fin de la ocupación y rechazan la política israelí de apartheid y la violación de los Derechos Humanos en Palestina. Se hacen protestas por la presencia oficial de Israel en festivales de cine, conciertos y otros eventos culturales que nos quieren presentar con total "normalidad" a un estado que, desde su creación en 1948, incumple todas las resoluciones de Naciones Unidas y no acata la condena del Tribunal Internacional de La Haya.

Con el régimen de apartheid en Sudáfrica, ya se aplicó el boicot cultural, económico, deportivo y turístico. Las sanciones impuestas por la ONU y la respuesta internacional propiciaron el cambio democrático.

El boicot no va dirigido a los artistas israelíes como individuos, ni a un pueblo; va dirigido a las instituciones estatales y oficiales que sustentan la política segregacionista de Israel.

El boicot responde al llamamiento de profesores, cineastas y artistas palestinos.

En 2005, la Asociación de Profesores Universitarios del Reino Unido votó en Asamblea el boicot a las Universidades de Haifa y Bar-Ilam y a las Instituciones Académicas israelíes. Esta decisión sentó precedente.

En diciembre de 2006, John Berger y otros 93 autores y académicos apoyan el boicot; Brian Eno, Leon Rosselson, Elia Suleiman, Cornelia Parker, Sophie Fiennes, Eduardo Galeano, Miguel Littin y Arundhati Roy, entre otros. Ken Loach declaró que no participará en el Festival de Cine de Haifa ni otros eventos institucionales de Israel. Roger Waters respaldó esta forma no violenta de resistencia. Hay que destacar que importantes figuras públicas israelíes también se adhieren a esta campaña. En febrero 2007 hubo protestas ante la actuación de la Orquesta Filarmónica de Israel en Los Ángeles. En Sevilla se denunció la presencia oficial israelí en el Festival Womax y en el Festival de Cine 2006.

El Comité de Solidaridad con la Causa Árabe y la Red Estatal contra la ocupación de Palestina nos sumamos al boicot y pedimos a las instituciones asturianas y estatales que excluyan a Israel de estar oficialmente representado en eventos culturales, deportivos y artísticos; asimismo pedimos que nuestro país, de forma oficial, no participe ni mantenga intercambios de esta índole con el estado israelí. No aceptamos que, en nombre de la Cultura, se legitime la ilegalidad de Israel.

Hoy, celebrar, representar o invitar oficialmente a un estado que no se atiene a las normas de Derecho Internacional y viola los Derechos Humanos es una clara connivencia con ese estado.
Israel necesita una legitimidad política y moral que no merece; necesita un reconocimiento que, precisamente, el profesorado, los intelectuales y el mundo de la cultura no debe darle.
Apelamos a universitarios, centros de formación del profesorado, profesores, músicos, artistas, intelectuales y trabajadores de la cultura (incluidos ministros, consejeros y concejales del ramo) a seguir el boicot y llevar un claro mensaje de solidaridad al pueblo palestino.

 

Gijón a 27 de Mayo de 2009 

 

 

 



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